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La potencia de la IA cuando no reemplaza el pensamiento

Autoría:

  • Di Franco María Eugenia
Cultura digital y educación

Resumen

La experiencia se llevó a cabo en el Instituto Superior de Formación Docente y Técnica Nº 52 “Francisco Isauro Arancibia” de San Isidro, en el espacio curricular Cultura Digital y Educación, correspondiente al primer año del Profesorado en Economía. Se trató de una actividad integradora domiciliaria que cumplió la función de primer parcial de la materia, con el propósito de evaluar los aprendizajes de la Unidad I.

El eje central de la propuesta fue invitar a los y las estudiantes a problematizar críticamente la cultura digital y sus transformaciones recientes, favoreciendo un abordaje situado que articuló análisis conceptual, producción visual y uso de inteligencia artificial (IA) generativa. El sentido de la actividad estuvo en línea con la premisa de Paulo Freire (2004: 47) acerca de que “enseñar no es transferir conocimientos, sino crear las condiciones para su producción o construcción”, lo que permitió plantear un dispositivo que buscó habilitar la reflexión crítica y la producción autónoma de saberes.

La elección de realizar esta actividad en el marco del primer parcial no fue casual: se trató de un modo de inaugurar el recorrido formativo con una propuesta que pusiera a prueba no solo la capacidad de lectura y análisis conceptual, sino también la disposición a experimentar con lenguajes y tecnologías. En un profesorado en Economía, muchas veces las asignaturas ligadas a lo digital aparecen asociadas únicamente a lo instrumental; en este caso, el propósito fue trascender esa mirada y situar la cultura digital como un campo de reflexión pedagógica. Este encuadre buscó transmitir que ser docente en la actualidad exige no solo conocer las herramientas, sino también comprender sus implicancias éticas, políticas y cognitivas. El desafío era doble: acompañar a quienes ya llegaban con experiencia en el uso de IA y redes sociales, y al mismo tiempo no dejar atrás a quienes se encontraban por primera vez con estas prácticas. El aula se constituyó así en un espacio heterogéneo y rico, donde las diferencias iniciales se convirtieron en insumo para un aprendizaje colectivo.

Estructura de la propuesta y su implementación

El diseño de la propuesta se apoyó en la combinación de tres consignas principales, cada una de ellas articulada con bibliografía y recursos específicos, que buscaban estimular la comprensión conceptual y la creatividad expresiva.

  1. Subjetividades y tecnologías: el cuerpo en juego
    A partir del video de Paula Sibilia (2015) Cuerpxs, tecnologías y subjetividades, cada estudiante debía seleccionar una idea o afirmación central y elaborar una reflexión crítica personal (300–500 palabras). En un segundo momento, debían solicitar a una IA generativa que redactara un texto con la misma consigna, para luego comparar ambas producciones y escribir un comentario evaluativo sobre las diferencias observadas. Este ejercicio permitió visibilizar los puntos ciegos de la IA y reconocer sus límites como sustituto del pensamiento crítico.
  2. Debatir con Van Dijck: análisis y disputa conceptual
    La segunda consigna requería la lectura de los capítulos iniciales de La cultura de la conectividad (Van Dijck, 2016). A partir de esa lectura, los y las estudiantes tenían que seleccionar dos conceptos clave, elaborar fichas conceptuales con definiciones, ejemplos actuales y preguntas críticas, y luego construir un diálogo argumentativo entre Van Dijck y una postura crítica propia. La producción debía presentarse en un formato visual digital (infografía, carrusel, línea de tiempo o presentación), con el fin de ejercitar modos de comunicación multimodal y acercar las discusiones teóricas a lenguajes digitales contemporáneos.
  3. Recurso digital y bibliografía: una creación situada
    En la tercera consigna, se propuso elegir un recurso del Padlet de la materia y ponerlo en diálogo con un texto adicional (Williamson, 2018, o Di Franco, 2022). A partir de esta articulación, debían producir un contenido digital propio (microvideo, hilo de Twitter/X simulado, podcast, imagen con audio, entre otros) y presentarlo oralmente en clase. Esta consigna promovió la apropiación situada de herramientas digitales y el vínculo entre conceptos teóricos y prácticas de comunicación actuales.

La metodología buscó integrar lectura crítica, consignas abiertas, producción multimodal y exposición oral. La IA fue habilitada como recurso de apoyo para potenciar la expresión y la creatividad, pero no como sustituto de la reflexión conceptual. La observación de los resultados mostró que cuando las y los estudiantes leyeron críticamente y utilizaron la IA de manera estratégica, lograron producciones originales y expresivas. En cambio, cuando la IA se usó como atajo, los resultados fueron genéricos, poco significativos, con poca profundización teórica y crítica y muchas veces contradictorios con lo que los y las estudiantes argumentaban oralmente.

La instancia de exposición oral colectiva fue un instrumento de evaluación clave: permitió a cada estudiante justificar sus decisiones y reflexionar en conjunto sobre la diferencia entre usar la IA para pensar y usar la IA en lugar de pensar. Este momento de socialización consolidó aprendizajes en torno a la evaluación crítica de tecnologías emergentes y la necesidad de desarrollar criterios pedagógicos que orienten un uso reflexivo y responsable, cuidando los procesos de aprendizaje y evitando que la IA sustituya la elaboración personal. Además, la actividad hizo visible la heterogeneidad de puntos de partida del grupo: al tratarse de estudiantes de primer año, convivían quienes ya utilizaban IA en su vida cotidiana y quienes nunca la habían probado, lo que aportó perspectivas diversas y enriqueció la discusión colectiva.

Aprendizajes y desafíos

La experiencia evidenció varios logros. En primer lugar, habilitó un uso situado y crítico de la IA generativa en un contexto formativo, donde la comparación entre producciones humanas y automatizadas se convirtió en un aprendizaje central. Se observó que, cuando los y las estudiantes utilizaron la IA de manera crítica y estratégica, los resultados fueron muy valiosos: las producciones lograron una mayor profundidad en el abordaje de los contenidos teóricos, integraron referencias conceptuales de manera más sólida y se destacaron por su creatividad expresiva. Al mismo tiempo, este trabajo permitió que se familiarizaran con herramientas digitales diversas y las incorporaran como parte de su propio repertorio formativo. En esos casos, la IA funcionó como un recurso que amplificó las posibilidades de análisis y comunicación, sin sustituir la reflexión personal.

Los desafíos también fueron significativos. Se observó que, en algunos casos, persistió la tentación de delegar el pensamiento en la IA, lo que generó producciones superficiales y carentes de reapropiación personal. Este aspecto abre la pregunta sobre cómo formar criterios claros de uso pedagógico de la IA, sin caer ni en el rechazo absoluto ni en la dependencia acrítica.

Un punto de gran valor fue la asistencia, hacia el cierre del cuatrimestre, a la conferencia de Jason Beech (2025) Entre la eficiencia y la moral. El gobierno de la educación en tiempos de datos, algoritmos e inteligencia artificial. Este espacio permitió que lo trabajado en el parcial se conectara con debates actuales sobre algoritmos, gobernanza educativa e implicancias éticas, ampliando la mirada de los y las futuras docentes.

En síntesis, la propuesta mostró la potencia de la IA cuando se integra como herramienta que acompaña la producción y la reflexión, en lugar de reemplazarlas. Al mismo tiempo, dejó en evidencia la importancia de sostener dispositivos pedagógicos que promuevan el pensamiento crítico, la creatividad y la toma de decisiones fundamentadas en la formación docente.

De cara a la formación docente, la experiencia permite pensar en cómo preparar a futuros y futuras profesoras para mediar entre sus estudiantes y las tecnologías emergentes. No se trata solo de advertir sobre riesgos o de proponer herramientas, sino de ensayar modos de enseñanza que habiliten el pensamiento crítico en contextos digitales cambiantes. La comparación entre textos humanos y textos generados por IA resultó especialmente potente: allí se hizo visible que lo valioso no es la “perfección” formal, sino la apropiación personal y la construcción de sentido. Esta constatación habilita a seguir explorando estrategias pedagógicas que integren la IA sin renunciar a la autonomía intelectual de los y las estudiantes. También plantea la necesidad de diseñar criterios de evaluación que valoren los procesos tanto como los productos, reconociendo que en la cultura digital el recorrido de búsqueda, selección y reelaboración es tan formativo como el resultado final. En este sentido, la experiencia aportó pistas concretas para seguir construyendo propuestas donde la creatividad, la reflexión crítica y la dimensión ética estén en el centro de la práctica docente.

Bibliografía

Beech, J. (2025, junio 26). Entre la eficiencia y la moral: El gobierno de la educación en tiempos de datos, algoritmos e inteligencia artificial [Conferencia]. Universidad de San Andrés. https://eventos.udesa.edu.ar/137048/detail/conferencia-gratuita-entre-la-eficiencia-y-la-moral-el-gobierno-de-la-educacion-en-tiempos-de-datos.html

Di Franco, M. (2022). Prácticas educativas: tecnología e invención en el campo de las artes.

Buenos Aires: OPFYL Facultad de Filosofía y Letras. Disponible en http://publicaciones.filo.uba.ar/pr%C3%A1cticas-educativas

Dijck, J. van (2016). La cultura de la conectividad. Una historia crítica de las redes sociales. Buenos Aires, Siglo XXI. 

Freire, P. (1997). Pedagogía de la autonomía: Saberes necesarios para la práctica educativa. Siglo XXI Editores.

Sibilia, P. (2015). Cuerpxs, tecnologías y subjetividades [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=eXJX2AAEocc 

Williamson, B. (2018). Big data en educación. El futuro digital del aprendizaje, la política y la práctica. Madrid: Ediciones Morata. 

Modalidad de presentación: Virtual.
Distrito: San Isidro. Región 6.
Institución educativa: ISFDyT n° 52 “Maestro Francisco Isauro Arancibia”.