BIOARTE. MATERIALIDAD EN EL ARTE CONTEMPORÁNEO Y SU DIÁLOGO CON LA CULTURA ESCOLAR Y DIGITAL
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Resumen del trabajo
La propuesta se desarrolló en el marco de Campo de la Práctica I del Profesorado de Educación Primaria del ISFDYT N.º 83 “Simón Rodríguez” de San Francisco Solano. Se trató de una experiencia interdisciplinaria y territorial que articuló herramientas digitales, narrativas pedagógicas e inteligencia artificial con el objetivo de recuperar la memoria barrial a través de cartografías interactivas. Desde una perspectiva situada y crítica, se promovió que lxs estudiantes construyeran relatos pedagógicos desde sus propios territorios, asumiendo el rol de etnógrafxs, narradorxs y creadorxs de materiales digitales.
La propuesta combinó salidas al territorio, entrevistas a referentes comunitarixs, uso de tecnologías accesibles y diseño de producciones multiformato como revistas interactivas, mapas digitales y registros audiovisuales. A través de esta práctica, se integraron saberes pedagógicos, tecnológicos y ciudadanos, promoviendo una formación docente crítica, inclusiva y transformadora.
Presentación
Esta experiencia se llevó a cabo con estudiantes de primer año del Profesorado de Educación Primaria del ISFDYT N.º 83 “Simón Rodríguez” de San Francisco Solano, en el marco del espacio curricular Campo de la Práctica I, compartido con los profesorados de Inicial, Historia, Geografía y Economía. Se trató de una propuesta interdisciplinaria que articuló el Proyecto Educativo Distrital “Nuestros barrios, nuestra ciudad” con el uso de herramientas digitales e inteligencia artificial, en un recorrido formativo anclado en el territorio y sostenido por narrativas pedagógicas situadas en los barrios de Quilmes.

ISFDYT Nº 83 “Simón Rodriguez” de San Francisco Solano
Posicionamiento pedagógico desde el cual se analiza la experiencia
La propuesta se fundamentó en un enfoque pedagógico situado, emancipador y crítico, que concibe la formación docente como un proceso que va más allá de la transmisión de contenidos. Educar, en este marco, implica generar sentido, habilitar la palabra, construir identidades docentes y producir vínculos significativos con el conocimiento y el entorno. Tal como propone Paulo Freire (2012), enseñar es invitar a leer el mundo para transformarlo.
Desde esta mirada, lxs estudiantes fueron considerados protagonistas activos del proceso, productoras y productores de saberes construidos desde su propia experiencia territorial. Se valoraron sus recorridos vitales, sus vínculos con el barrio, sus memorias afectivas y sus modos de habitar, como insumos valiosos para diseñar experiencias educativas con sentido. En ese camino, adoptaron distintos roles: investigadorxs, narradorxs, cronistas y creadorxs de materiales digitales.
La propuesta se consolidó como un proceso colectivo que fue mutando desde el diseño inicial hasta la instancia de socialización. El mapeo barrial dejó de ser solo un instrumento para convertirse en relato digital, en memoria compartida. Este tránsito fortaleció el trabajo colaborativo, resignificó el vínculo con la tecnología y reafirmó la dimensión ética de la alfabetización digital como derecho y como práctica pedagógica transformadora.

Captura de pantalla del Muro digital
Descripción de los medios y tecnologías digitales utilizados
Lejos de entender la tecnología como un fin en sí mismo, el trabajo se centró en promover una alfabetización digital que potencie la producción de sentido y la expresión propia. Siguiendo el concepto de "tecnologías vacías" de Begoña Gros (2000), se buscó que cada herramienta fuera resignificada pedagógicamente por lxs estudiantes, quienes transitaron procesos de apropiación según sus propios ritmos, saberes previos e intereses.
La selección de recursos respondió a criterios de accesibilidad, gratuidad, potencial colaborativo y facilidad de uso. Se utilizaron herramientas como Padlet (para el armado de muros colaborativos), Canva y Heyzine (para el diseño de revistas digitales interactivas), Google Docs (para la escritura compartida), y transcriptores automáticos como Gemini. También se integraron Google Earth, generadores de códigos QR, celulares para registros audiovisuales y netbooks del Plan Conectar Igualdad. Estas tecnologías se constituyeron en mediaciones pedagógicas que ampliaron las posibilidades expresivas y comunicacionales del grupo.
Relación de la práctica educativa digital con el contexto
El barrio fue punto de partida y horizonte pedagógico. Lejos de pensarse como simple escenario, se lo abordó como fuente de saberes y memoria viva. En barrios como La Matera, Solano Centro o Los Talas —a menudo ausentes en los relatos escolares— lxs estudiantes recuperaron historias, afectos, tensiones y espacios significativos, hilvanando así una cartografía pedagógica en clave crítica.
Esta resignificación del barrio como territorio educativo habilitó una lectura compleja y situada, en diálogo con los desafíos actuales de la formación docente. Tal como proponen Sangrà et al., (2020) como equipo docente diseñamos propuestas tecnopedagógicas orientadas al aprendizaje significativo, promoviendo la producción de relatos digitales con fuerte anclaje territorial.
Como se observa, la experiencia no fue solo una iniciativa áulica. Requirió de una trama de articulaciones interinstitucionales: con el municipio, con centros culturales, con referentes comunitarios y, especialmente, con el Proyecto Educativo Distrital que le dio marco. Se gestionaron entrevistas, espacios de grabación y recorridos territoriales que habilitaron una aproximación etnográfica y situada a la memoria barrial.
Palabras finales
“Enseñen y tendrán quien sepa; eduquen y tendrán quien haga” (Rodríguez, 1975, p. 112).
Este proyecto se sostuvo en esa premisa: formar no solo para saber, sino para hacer, intervenir y transformar. La experiencia habilitó a lxs estudiantes a convertirse en autorxs de relatos digitales, intérpretes críticos de su realidad y cocreadorxs de prácticas pedagógicas con impacto comunitario.
Queda como legado una forma de entender la formación docente que es, al mismo tiempo, crítica, digital y situada. Una propuesta que reconoce al barrio como aula viva, a la tecnología como derecho, y a la memoria como una herramienta para construir ciudadanía desde la educación.

Reflexiones de un grupo de estudiantes
Profesorxs participantes de la experiencia: Sandra Binetti, Marta Cornejo, Ana Belén Gómez Reyes, Adriana Goyochea, Sandra Hengenreder, Guillermo Ibarra.Andrea Sorondo
Enlace al muro digital: https://padlet.com/adrigoyoclassroom/proyecto-distrital-s23vserut7pso5dj
Bibliografía:
Jefatura Distrital de Quilmes. (2025). Proyecto Educativo Distrital 2025 “Nuestros barrios, nuestra ciudad” [Documento institucional]. Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires. https://drive.google.com/file/d/1WMU3M5h2CGEEyHrGetJUlFjiKokoQ5aO/view?usp=sharing
Freire, P. (2012). Pedagogía de la indignación: Cartas pedagógicas en un mundo revuelto. Siglo XXI Editores.
Salvat, B. (2000). El ordenador invisible. Barcelona, Gedisa.
Sangrà, A., Vlachopoulos, D., & Cabrera, N. (2020). Decálogo para la mejora de la docencia online: Propuestas para educar en contextos presenciales discontinuos. UOC.
Barberá, E., & Badía, A. (2004). Educar con aulas virtuales: Orientaciones para la innovación en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Machado Libros.
Rodríguez, S. (2004). Inventamos o erramos. Editorial Monte Ávila Editores Latinoamericana.
Modalidad: de presentación: Virtual
Distrito: Quilmes, Región 4
Institución educativa: ISFDyT N.º 83 “Simón Rodríguez”