Volver

(Re) pensar la evaluación desde la cultura digital

Autoría:

  • Carbonaro Esteban

Resumen del trabajo 

A partir de los cambios des RAM (Régimen Académico Marco) en los institutos de nivel superior, muchas unidades curriculares tienen la posibilidad de ser promocionadas y así no tener la instancia de evaluación final. Esta situación implicó en el ISFD104 de la ciudad de Quilmes re(pensar) cómo acompañar y evaluar las trayectorias en el marco de la unidad Curricular Cultura, Comunicación y Educación con una carga de tan solo una hora cátedra en los profesorados en Educación Inicial y Primaria. Entonces, la pregunta fue cómo evaluar en tan breve espacio de cursada a partir de la implementación de herramientas de la cultura digital que permitieran construir un aula aumentada. Por ello, se implementó un padlet con diversas actividades que se cierra con un portofolio digital. De esta forma, se trabaja la oralidad, la escritura, la producción sonora y audiovisual y el espacio de cursada se vuelve una instancia no solo de exposición de contenidos sino de diálogo a partir de las diversas experiencias que se generan en el entorno digital.

Esta experiencia surge a partir de las posibilidades que brinda el nuevo RAM (Régimen Académico Marco) que entró en vigencia desde el ciclo lectivo 2025 en todos institutos de formación docente de la Provincia de Buenos Aires. El RAM habilita que muchas unidades curriculares tengan la posibilidad de ser promocionadas y así no tener la instancia de evaluación final.

Esta situación implicó en el ISFD104 de la ciudad de Quilmes re(pensar) cómo acompañar y evaluar las trayectorias en el marco de la unidad curricular “Cultura, Comunicación y Educación” correspondiente al 2do año del profesorado en Educación Primaria con una carga de tan solo una hora cátedra. Por lo tanto, la pregunta fue cómo evaluar en tan breve espacio de cursada a partir de la implementación de herramientas de la cultura digital que permitieran construir un aula aumentada donde el espacio y el tiempo de aprendizaje y enseñase pudiera tener otras posibilidades.

El principal objeto de esta experiencia consistió en generar otros espacios más allá del áulico sin que esta cuestión no perjudicara el necesario encuentro entre docentes y estudiantes. Por otra parte, también se buscó que las docentes en formación pudieran incorporar una nueva plataforma más allá del classroom como espacio al que suelen acceder a la bibliografía de la unidad curricular. Por ello, se implementó un padlet con diversas actividades. Debe destacarse que la materia “Cultura, comunicación y educación” tiene como principales objetivos asumir una actitud crítica ante el rol de los medios masivos de comunicación y las nuevas tecnologías, mediante el desarrollo de una mirada problematizadora de la realidad; el reconocimiento de la diversidad cultural y los procesos de resistencia y hegemonía que conviven en el tiempo actual; la desnaturalización de las distintas miradas en torno a los medios de comunicación mediante el análisis crítico de su posicionamiento en tanto promotores de hegemonía cultural identificando sus intencionalidades y enfoques ideológicos y, por último, la integración de los aportes de la relación entre cultura, comunicación y educación con la formación específica del nivel primario propuesta por las otras unidades curriculares.

En la articulación entre el classroom y padlet se trabajaron los contenidos correspondientes a la unidad 1 que abarcan: “La comunicación como producción social de sentidos. Las relaciones entre los conceptos de cultura y comunicación. El ser humano como productor de cultura(s). Consumo y ciudadanía. La otredad. Nuevas identidades. Diversidad cultural. Multiculturalismo. Análisis de caso: los niños de Lullaillaco”. La elección del padlet surgió debido a su accesibilidad, gratuidad y posibilidad para acceder desde dispositivos celulares. Asimismo, es una plataforma donde tanto los docentes pueden compartir material audiovisual y grabar audios y socializar documentos como así links de drive para que los estudiantes puedan subir las diversas actividades. Por otra parte, es una forma de reducir, aunque sea mínimamente, aquellas brechas digitales que traen los estudiantes. Además. los espacios de clase dejan de ser únicamente instancias para socializar la bibliografía y son utilizados como consulta para las actividades que se presentan en el muro. Por lo tanto, se establece una continuidad entre presencialidad y virtual que hace estallar un modelo tradicional de aula ya que la cultura digital permite construir otras formas posibles de enseñar y aprender. Para ello, fue necesario presentar o profundizar –conforme a las trayectorias de los estudiantes- los rasgos centrales del padlet como recurso y también de otras plataformas como canva, prezi, menti, google drive a medida que se planteaban las actividades de la unidad. Los estudiantes tuvieron una serie de propuestas que luego confluyen en un portfolio donde integran todos los saberes desarrollados. En el muro del padlet se publicaron las cinco actividades y la propuesta del portfolio como cierre de los contenidos de la unidad. Cabe destacar que cada actividad fue diseñada con una lógica secuencial y acumulativa, respetando la diversidad de formatos y estilos de aprendizaje, e integrando múltiples lenguajes. A través de estas instancias se buscó promover una evaluación formativa, participativa y significativa, orientada al desarrollo de competencias críticas, comunicacionales y tecnológicas.

En la actividad uno se propuso la realización de un cuadro sinóptico que desarrolle el concepto de cultura a partir de los textos provistos por la cátedra. Se dejó un tutorial sobre esta herramienta Esta actividad apuntó a que los estudiantes pudieran organizar de manera visual y sintética un concepto complejo, favoreciendo la comprensión profunda y el uso de recursos digitales para el estudio. En la actividad dos se invitó a la realización de publicación donde los estudiantes analizaran una imagen que diera cuenta de los debates sobre qué ideas falsas de cultura existen. Luego, tuvieron que hacer un comentario de alguna imagen seleccionada por un colega. A modo de disparador, desde la cátedra se brindó un ejemplo. Aquí se trabajó la interpretación crítica de imágenes, la argumentación escrita breve y el diálogo entre pares, promoviendo el desarrollo del pensamiento crítico y la capacidad de leer medios visuales.

En la actividad tres la consigna y su resolución fue en formato audio. Dicha actividad giró en torno a la elección de dos escenas del film “Crímenes de familia” y relacionarlas con las categorías de cinésica y proxémica Así, se apuntó al análisis multimodal, promoviendo la expresión oral, la capacidad de relacionar teoría con lenguaje audiovisual y el uso de herramientas digitales de grabación.

En la actividad cuatro se propuso, a partir del visionado del documental "Los niños de Llullaillaco", la elaboración de una presentación donde se relacionara este material audiovisual con al menos dos conceptos de la bibliografía. Para ello, se proporcionó un tutorial sobre PREZI. Esta propuesta integró contenidos teóricos con el diseño de materiales visuales, promoviendo la comunicación efectiva, la alfabetización digital y la apropiación creativa de recursos educativos.

En la actividad cinco se promovió la creación de un repositorio con todo tipo de materiales que los estudiantes quisieran socializar sobre los temas que se habían trabajado en la unidad. Para ello, se compartió un link al drive colaborativo de dicha unidad. Esta actividad fortaleció la dimensión colaborativa del aprendizaje, fomentó la curaduría de contenidos y habilitó a los estudiantes a construir conocimiento en red. Para el cierre de la unidad se presentó qué es un porfolio y se propuso el visionado de una conferencia como disparadora para que luego pudieran realizar su portofolio de la unidad 1. Para ello, se les sugirió que elaboraran su portofolio utilizando cualquiera de los formatos que se habían trabajado en la cátedra y que podía aparecer tanto su voz como su imagen. Por último, debían publicar en el padlet su portofolio. Así, dicho portfolio actuó como instancia integradora y reflexiva y permitió a cada estudiante elegir qué producciones lo representaban, justificar esas elecciones y construir una mirada propia sobre el proceso recorrido.

Finalmente, a modo de cierre colectivo, se realizó una actividad participativa a través de Mentimeter, una herramienta digital interactiva que permite crear presentaciones participativas en tiempo real. Su principal función fue facilitar la interacción mediante encuestas, nubes de palabras, quizzes, preguntas abiertas, escalas de opinión y más. En esta oportunidad, se construyó una nube. Para ello, cada estudiante debió ingresar tres palabras que resumieran aquello que se llevaron luego de transitar la unidad. Esta nube de palabras permitió visibilizar las experiencias compartidas, los conceptos que resonaron y las huellas que dejó el recorrido, integrando lo emocional, lo conceptual y lo metodológico en una imagen colectiva del aprendizaje vivido. A partir de esta propuesta que implicó la integración de las tecnologías al aula se potenció como dimensión central la concepción de retroalimentación, entendida como espacio de diálogo pedagógico. Por ello, se retoma el abordaje de Pérez Juste quien sostiene que “La evaluación formativa, propia de una concepción pedagógica, se plantea la mejora de la realidad evaluada. Por y para ello, adquiere una mayor continuidad a fin de establecer la máxima cercanía y relación entre los procesos de enseñanza y de aprendizaje, de forma que se puedan tomar a tiempo las decisiones de mejora, unas decisiones que influirán favorablemente en los resultados de la evaluación sumativa” (2012 :104).

Asimismo, siguiendo a Anijovich (2010) la retroalimentación debe entenderse como un intercambio, más o menos dialógico, entre un docente y un estudiante o un grupo de estudiantes y también tiene lugar entre pares y en los procesos de autoevaluación. Ambas inciden en el desarrollo de un aprendiz autónomo. Por otra parte, la elaboración de un portfolio electrónico en tanto sistema de evaluación integrado que promueve la autonomía del estudiante, ya que son los estudiantes quienes seleccionaron, justificaron y argumentaron las actividades elegidas para su portfolio. Por lo tanto, el entorno digital conformado por el classroom sumado al padlet, se conformaron en espacios que favorecieron la retroalimentación continua, la evaluación formativa y el desarrollo de competencias transversales propias del contexto educativo actual tales como la comunicación digital, el trabajo colaborativo y la reflexión crítica.

En definitiva, repensar la evaluación desde una perspectiva formativa e integral a partir de la incorporación de la tecnología en el aula resulta clave para promover aprendizajes significativos en la educación superior. Tal como afirman Brown y Glasner (2003), es necesario que los estudiantes “sean capaces de mirar con nuevos ojos el trabajo que han realizado, para entender las razones de la evaluación y para mirar modos de remediar defectos y suplir omisiones” (p. 43). Por eso, evaluar no puede reducirse a una práctica aislada ni burocrática, sino que debe convertirse en un proceso dinámico y educativo, que responda genuinamente a los propósitos del aprendizaje desde una óptica que articule inclusión digital, reducción de brechas y ampliación de derechos.

Bibliografía

  • Anijovich, R (2010) La retroalimentación en evaluación, en Anijovich, R (Comp) La evaluación Significativa, Paidós *Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires. (2007). 
  • Brown, S. y Glasner, A (editores) (2003). Evaluar en la universidad. Problemas y nuevos enfoques. Capítulos: 1,2, 3 y 4. Narcea. 
  • Pérez Juste, R. (Coord.) (2012). El portafolio. Aprendizaje, competencias y evaluación. Universidad de Educación a Distancia (UNED) Capítulos 4 y 5.

Modalidad: de presentación: Presencial
Distrito: Quilmes, Región 4
Institución educativa: ISFD104